Duendes

 

Jover Piqueres, Juan Daniel

     
 

Los duendes son, sin duda, los seres mágicos más representativos del elemento tierra.Y como tales son bastante apegados a aquellos lugares que sienten como propios. De hecho, la palabra duende, proviene del vocablo árabe ‘duar’ que significa ‘el que habita’. Aunque un poco rebeldes y traviesos, en el fondo son unos seres tiernos que necesitan todo el tiempo que les demostremos cuánto los apreciamos. Muchos duendes han concedido favores que se creían imposibles de alcanzar. Aunque convivir con ellos puede resultar una experiencia impredecible, también puede ser una convivencia de buena fortuna si aprende a manejar sus códigos y a despertar en ellos cariño y respeto. 

La siguiente obra describe con música una pequeña historia vivida hace muchos años en un lugar muy lejano.
Los niños de la familia jugaban en el comedor de casa tranquilamente y, sin que ellos se dieran cuenta, unos pequeños Duendes, les observaban desde debajo de la mesa. De repente sonó el teléfono y los duendes, muy asustados empezaron a moverse y a buscar otro lugar para poder ocultar su pequeño cuerpo, pero con los nervios del momento tropezaron y fueron descubiertos por los niños. 

Aquí empieza la primera parte de la obra, donde los niños persiguen a los duendes por toda la casa. Se suceden las caídas, los golpes, los tropiezos, imaginaos como quedó toda la casa. Hasta que al fin los duendes tropezaron con una estantería y cayeron al suelo con ésta.
La caída da paso a la segunda parte, en ella podemos observar a los duendes con cara de miedo intentando apartarse y a los niños con la típica cara de curiosidad, hasta que una pequeña caricia da a enterder, tanto a unos como a otros, que todos son seres amables y amistosos. Seguidamente y con mucho entusiasmo, los niños llaman a su familia y a sus amigos para presentarles a sus queridos nuevos amigos. 

Y, finalmente, se organiza una fiesta para despedir a los pequeños seres, pero al parecer esta despedida sólo será por nos días, no descuidéis los sitios más escondidos de vuestras casas porque, al parecer, los Duendes nos siguen observando.
Como podéis ver, esta obra puede acompañarse de una pequeña representación teatral. 

Sería de agradecer que si usted va a interpretar la obra, se lo comunique al autor, seguro que le alegra 

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